Tiro y arrastre, el arraigo de la cultura rural valenciana

Tiro y arrastre, el arraigo de la cultura rural valenciana
In Medicina deportiva

El tiro y arrastre está considerado como una de las tradiciones más importantes y con más arraigo de la cultura rural valenciana, aunque la historia del caballo en el mundo del campo se remonta a muchos años atrás.

En el caso de la Comunidad Valenciana, el caballo ha tenido un papel muy importante en el mundo rural, utilizándose en numerosas actividades entre las que destacaban el arado de los campos, el cultivo del arroz y muchas otras faenas de campo en las que su desarrollo era imposible sin la ayuda de estas caballerías.

Sin embargo, pese al arraigo del caballo en el mundo rural, las pruebas de tiro y arrastre son relativamente recientes. Los primeros registros de estas competiciones entre agricultores o ganaderos datan de la década de 1940, cuando un tratante de ganado, ante un posible comprador, quiso demostrar la fuerza de uno de sus caballos y lo enganchó a un carro que llevaba una carga pesada para, posteriormente, hacerlo andar en una zona arenosa cerca del río Turia, donde se realizaba la feria de ganado.

En aquel entonces no existía ningún reglamento que regularizase este deporte, pero en la actualidad existe una estricta normativa que permite celebrar estos eventos de manera justa y sin que los animales sufran ningún tipo de maltrato. Dentro de los concursos podemos ver varias categorías en función del peso del caballo. Normalmente, los caballos utilizados son robustos y de razas pesadas, aunque los caballos más rápidos y explosivos suelen ser de razas más ligeras pertenecientes a categorías inferiores y con menor peso.

Estas competiciones se dan lugar en una pista de arena, de unos 3 metros de anchura y unos 50 o 60 de largo. El objetivo principal de la prueba es que caballo y carretero recorran la pista en el menor tiempo posible, con las correspondientes paradas en diferentes puntos del recorrido marcados con banderas. El peso que lleva el carro viene determinado por el peso del animal, ya que normalmente transporta el doble del peso vivo del caballo. En estas competiciones esta prohibido el maltrato animal, hasta el punto de que en ciertas localidades no se permite ni tocar el caballo durante la prueba.

Hay ciertas corrientes o colectivos que se muestran contrarios a este deporte, afirmando que en los concursos se pueden ver casos de maltrato a caballos y que los propietarios de estos animales los consideran maquinas, no teniendo en cuenta su salud. Sin embargo, nuestra experiencia como veterinarios de pacientes que practican esta disciplina, nos muestra en multitud de ocasiones una realidad completamente diferente. Muchos de sus propietarios atienden a estos animales con especial mimo y dedicación, dejándose guiar por nuestros consejos para asegurar su cuidado y bienestar, y no desatendiendo ninguna patología que pueda aparecer.

Es una disciplina en la que, aunque es posible que encontremos todavía a propietarios que rehuyan el cuidado del animal, no lo encontramos en mayor medida que en cualquier otra. Por lo general, la inmensa mayoría se ha adaptado, al igual que en el resto de disciplinas, a las nuevas líneas de manejo y cuidado del caballo con el fin de dar un trato correcto y digno a nuestros queridos pacientes y alargar en la medida de lo posible su vida.

Estos animales se consideran, por tanto, parte de la familia en muchos casos y, en definitiva, suponen una valiosa muestra del arraigo de una cultura rural valenciana que, en nuestra opinión, vale la pena cuidar y mantener.

Álvaro Cervera
MC Veterinaria